Con un taladro eléctrico y una broca de 8 mm perforamos el centro de la tabla de tilo.
Queremos montar la maquinaria del reloj que incluye el kit o que podéis adquirir por separado.

Como podéis ver en la foto el eje donde se enroscan las manecillas del reloj es más corto que el grosor, (2,5 cms), que tiene la tabla.

Vamos a tallar un cajetín. Marcamos la zona a rebajar con un lápiz.


Con un formón tallamos la caja rápidamente. Va a proteger la maquinaria y a reducir el leve sonido del reloj.



He aquí el resultado. Podemos cubrir la superficie con un tapaporos y cera

O envejecerla con una mezcla de cera y betún de Judea. La mezcla que veis en la foto ya viene preparada

Se aplica con un pincel, insistiendo en aquellas partes que queremos resaltar.

Se homogeneiza y se baja el tono frotando con un paño.

Suele dar más relieve a la talla que queda protegida del ambiente.

He aquí nuestro reloj en madera maciza de tilo, en acabado rústico, adornado con elementos simples elegidos para hacer más fácil la talla.
Un buen ejercicio para empezar porque utiliza sólo cuatro gubias, no lleva mucho tiempo su realización, incluye varios elementos decorativos de diferente ejecución, que se repiten en trabajos más complicados y que son muy apropiado para adquirir soltura y precisión en el manejo de las gubias.
La triqueta celta, un símbolo con 5.500 años de antigüedad, simboliza la indivisibilidad, eternidad y simetría del universo.
Ir “asentando” (pasando el filo sobre cuero impregnado en pasta de pulir) vuestras cuatro gubias que esto no ha hecho más que empezar.
¡¡¡Buena talla con Tallamadera!!!



